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2025-03-24

Columna de Arturo Núñez: “Chile Open”

Asistí varios días al torneo Chile Open y me pareció excelente que los jóvenes que sueñan con convertirse en tenistas profesionales, hayan ido a presenciar los partidos.

Sin embargo, donde se aprende tanto o más que viendo los encuentros, es al observar los entrenamientos de buenos jugadores.

Las prácticas de los tenistas profesionales son de una alta intensidad.

Nadie mira su celular y ninguno pierde tiempo.

Jugadores y coaches se enfocan cien por ciento en el trabajo, mientras dura la sesión.

Nadie se queja porque, a lo mejor, no es entretenido el ejercicio que realizan.

Entienden que el tenis es su trabajo, y que lo que es bueno para ellos no siempre tiene que ser entretenido.

Por eso, entre otras variables, esos tenistas están donde están.

Y por no comprender eso, entre diversos factores, muchos juniors se pierden.

En esos entrenamientos también aprecié, que algunos coaches hablan muy poco.

Solo lo justo y preciso.

En contrapartida, otros dan una indicación casi cada vez que su pupilo golpea la pelota.

Así, desde mi punto de vista, el jugador se agobia con tanta instrucción y correcciones, sin conseguir procesarlas. Y no entrena tranquilo, pues no logra concentrarse.

Además, poner tanto énfasis en lo que hay que mejorar desgasta el vínculo.

Me parece que son coaches que, tal vez por su ego, no comprenden que resulta imposible que su dirigido haga todo cómo ellos dicen.

El tenista tiene que jugar a su manera, aunque debe respetar ciertos parámetros básicos, por cierto

Entonces, para mí la misión de un entrenador es ayudar al jugador a que descubra su propio camino, junto a su forma de jugar y resolver problemas dentro de la cancha.

Y no jugar como le gusta a su entrenador, sino que cómo lo siente, le acomoda y le da resultado, ya que todos los seres humanos somos distintos.

Por último, estando en el torneo más importante del país, noté que al certamen le agregan bastantes actividades anexas de diversa índole.

¿Será que para la mayoría del público ya no resulta lo suficientemente atractivo ir a ver a los mejores tenistas del mundo, que hay que sumarle tanta cosa adicional?

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