Columna de Arturo Núñez: “Una batalla tras otra”
Entrevista de la semana24 de agosto de 2026

Columna de Arturo Núñez: “Una batalla tras otra”

Una vez más, la Federación de Tenis de Chile se ve envuelta en una polémica.

Digo una vez más porque, desde que tengo memoria, cada cierto tiempo esta entidad resulta sacudida por distintas controversias.

Por lo tanto, lo que ocurre no debiera sorprender, ni calificarse como una crisis.

Porque el estado natural del tenis chileno, de la familia del tenis, es estar divididos, peleados.

Hace mucho tiempo que es así.

Y mientras no se tome conciencia que ése no es el camino, eso no va a cambiar.

Desde 1973, los chilenos se encuentran separados en dos bandos irreconciliables.

Entonces, salvo para la Teletón o ante las tragedias como los terremotos, estamos acostumbrados a estar los unos contra los otros, descalificando al que piensa o hace las cosas diferente.

Y lo que sucede en los diversos ámbitos del tenis refleja esa división, esa forma de comportarse.

Estamos habituados a competir contra los otros, no a colaborar con los otros.

El problema es que tantas divisiones, polémicas, conflictos y batallas a lo largo del tiempo han dañado al tenis de manera profunda, han socavado sus bases o cimientos hasta degradarlo.

Basta ver el deterioro sufrido por el tenis de menores.

“Somos pocos, pero malos”, decía con gracia Charly Badulaque, personaje cómico encarnado por el fallecido actor Claudio Reyes.

Resulta lamentable, pero esa frase refleja con certeza lo que sucede en el circuito de menores del país.

En la actualidad, compiten menos jugadores que nunca y, en general, el nivel tenístico que exhiben es bastante discreto.

Recuerdo que cuando jugaba en menores, los nominados para representar a Chile en los sudamericanos iban a competir, no solo a participar como ahora.

Ningún rival los vapuleaba, como sucede en la actualidad.

¿Existe algún plan para revertir esa situación?

Lo ignoro.

Espero que sí.

Sin embargo, pese al viento en contra, las eternas polémicas, la permanente falta de recursos y la ausencia crónica de un plan de desarrollo, entre otros innumerables escollos, el tenis chileno se las ha arreglado siempre para seguir teniendo jugadores con buen ranking ATP.

Un verdadero milagro.